martes, 6 de mayo de 2014


Las energías desde Mayo en adelante.
 Te animas?
medida que comienza la fase más poderosa de 2014,  cada uno debería hacer  una pausa y considerar la poderosa progresión de sucesos que han experimentado individualmente y acumulativamente en unos pocos años pasados.   El tiempo se mueve ahora mucho más rápido que nunca!
Todos somos verdaderamente Maestros en nuestro camino de ascensión individual.
Abril de 2014 presenta el más extraordinario anuncio de cambio de todas tus vidas actuales. Es una frecuencia asombrosa y exquisita,  pero intensa.  
 La energía va a desafiarnos; pero puede ser manejada óptimamente, y al hacerlo aumentaremos nuestro cociente de luz. Desde la segunda mitad de 2013 y los seres humanos vivimos  un estado de desorientación sutil y confusión no reconocida para muchos. Pero  ese efecto se evaporará absolutamente en Mayo, y podremos lanzarnos hacia adelante en muchas de nuestras proyecciones. Veremos  un sentido de dirección y claridad renovado.  De modo que, aunque este tiempo de transición tendrá sus desafíos, es esencial que no sólo mantengamos la estabilidad durante esta fase, sino que utilicemos también esta energía para el más alto bien. Uno de los puntos claves es que nuestras capacidades creativas se están liberando en esta nueva matriz. Esto acarrea una responsabilidad, porque aquello en lo que nos fijemos será lo que lograremos  atraer mucho más rápidamente que  antes.  Debemos ser los administradores responsables de sus pensamientos.
Tal vez resulte un esfuerzo mayor en cuanto a  concentración mental. A veces podremos sentir que estamos luchando por mantener el equilibrio, para conservarnos enfocados. Esto es una combinación de los influjos de nueva energía y el requisito es no sólo de adaptarse y calibrar, sino de cristalizar nuestro propósito y su intención. 
El tiempo actual  nos ofrece a cada uno  una oportunidad para elegir vivir libre, elegir soltar el miedo y la preocupación, y crear el propio bienestar. Respetarnos y nutrirnos uno a otro, y abrazar el AMOR.
En el 2014, los aspectos del conflicto interno se moverán hacia una fase de crisol para su purificación. Cualquier deshonestidad, cualquier defecto escondido, cualquier sombra, saldrán a la luz para ser enfrentados. Alineemos nuestras acciones con las metas más elevadas. ¡Fijémonos  prioridades!  Examinemos el  sendero... y planifiquemos nuestro  viaje conscientemente.
La vida puede ser difícil, y eso es una gran verdad.  Pero sólo enfrentando nuestros desafíos podremos  trascenderlos. Se requiere concentración mental, pero todos tenemos la herramientas para caminar el sendero de la Maestría.
Habrá fechas en 2014 en las que se nos impulsaría a concentrarnos en esas áreas de la vida que aún esperan para ser enfrentadas.  El momento es ahora.  Se requerirá confrontar a su yo y priorizar qué acciones  serán necesarias.  Redefinir  contratos internos y determinar cómo deseamos utilizar su tiempo restante en el planeta... ¡aprovechemos el día!
Es el momento de escribir ese libro dentro nuestro; es hora de que el soñador despierte! 
La energía será algo intensa y desafiante.  La clave es manejarla. Si perdemos los estribos, o si nos abrumamos con esta frecuencia, podemos trastornar tu campo áurico y resultar en pérdidas de energía. Seamos conscientes y mantengamos la calma. Usemos estas fechas en forma positiva para meditar, contemplar y priorizar. 

En amor y luz!
Cristina Rubio

www.crisrubio.com.ar

sábado, 5 de abril de 2014


Aceptando los Cambios




Desde el día en que nacemos estamos en continua transformación: vamos cambiando el físico, las sensaciones, los pensamientos, las circunstancias, las relaciones, las actividades, las ganas, los gustos…y podríamos seguir. Sin embargo, no parecemos acostumbrarnos a esto ya que en la mayoría de nosotros cualquier cosa que implique cambiar algo a lo que estábamos acostumbrados o acostumbrándonos, nos llena de ansiedad e incertidumbre.

Por lo que reaccionamos tratando de que el cambio no se produzca, nos enojamos, luchamos para que todo siga igual y nos llenamos de fantasías caóticas acerca de nuestro incierto futuro. En realidad lo que nos provoca miedo es lo "incierto" del futuro, el no saber "qué va a pasar", y esta resistencia al cambio es lo que muchas veces nos trae problemas, no el cambio en sí.

Es bueno saber que cuando se nos cierra una puerta es porque otras se están abriendo, que la situación de cambio se presenta cuando hemos terminado un ciclo de aprendizaje, ya sea en un lugar de trabajo, en una relación de pareja, en mudanzas, en vínculos en general.
Aquí  es  cuando tenemos oportunidades de tomar nuevos caminos, emprender nuevos proyectos y relaciones. Lo fundamental para tener en claro es que SIEMPRE los cambios son buenos, aunque en un principio no lo parezcan, y es muy importante la actitud que tomamos frente a ellos, para que se desarrollen de la mejor manera y podamos aprovechar al máximo las oportunidades que nos ofrecen.
Las crisis que surgen en los momentos de transición podemos vivirlas dramáticamente o como la oportunidad de proyectarnos en un futuro nuevo y mejor.

Desterremos el dicho popular que dice "mas vale malo conocido que .....", que nos condiciona a la inacción y frustración, que nos deja parados en un lugar que a la larga nos damos cuenta que no es en el que queremos estar. Recordemos que podemos elegir, que lo que hacemos hoy es el resultado de mañana.
Enfrentando los temores, liberándonos de lo viejo, comenzaremos a abrirnos al mundo de infinitas posibilidades que existe para cada uno de nosotros.



jueves, 23 de enero de 2014


ESTAR EN ARMONIA




El principio significativo para estar en armonía es afirmar entre nosotros los puntos concordantes y no los divergentes.
Además, debemos disponernos a superar lo que somos, y tener la intención de colaborar con las energías superiores. Así promovemos de manera efectiva la evolución del servicio que prestamos.
Si queremos trascender nuestra etapa actual, tan solo la predisposición a hacer un voto, una promesa a nosotros mismos: cooperar en todas las circunstancias con lo más elevado. Entonces lo que reconozcamos como superior, recibirá nuestra adhesión.
 Y así nos vamos adaptando a otro orden de vida, vamos captando una nueva y amplia razón para la existencia. Es importante destacar que todas las resistencias al progreso deben dejarse de lado para que cooperemos con lo que está en lo Alto.

Recordemos que cada pensamiento nuestro, cada sentimiento, cada movimiento, y cada respiración: influyen en la vida.
El cuidado con todo lo que emitimos es fundamental para una integración positiva y consciente.
Si un ser humano logra un pensamiento elevado, en aquel mismo instante presta ayuda a alguien que pueda estar del otro lado del mundo. Hay una constante comunicación entre todos. Incluso la intención de crear armonía se transmite, y la humanidad entera puede responder. 

Es posible mejorar el destino del planeta, aliviar el sufrimiento de los reinos de la naturaleza, y estimular su desarrollo. Basta que predomine en nosotros la adhesión a los principios de la armonía que afirma  siempre los puntos concordantes.


Cristina Rubio



sábado, 7 de diciembre de 2013

Donde nos enfocamos? En lo que tenemos o en lo que nos falta?


Abundancia y carencia. Dos caras de una misma moneda

Asociamos la abundancia y la carencia con posesiones concretas, dinero, cosas materiales, ¿verdad? Pero en realidad son dos cualidades de la misma energía. Pues sea el dinero o lo material más concreto, o sea la alegría o la falta de ella, sea la salud en cualquier forma, lo que sea, estamos hablando de la misma energía con diferente expresión. Y como toda energía, es influenciada por lo que nosotros sentimos y creemos de ella. Si creemos que nunca hay suficiente, pues siempre veremos lo que falta y entonces, dentro de esta ilusión de dualidad, no podremos ver lo que tenemos. Siempre estaremos buscando algo más, pues no nos sentimos completos en lo externo para llenar ese vacío interior.

Verás que cuando comenzamos a apreciar lo que sí tenemos, a apreciarlo de verdad, esa misma energía se transforma en lo que percibimos, y esto comienza a convertirse en un gran imán.

En este universo la abundancia y la perfección funcionan de manera opuesta a lo que creemos. Estamos siempre pidiendo algo, siempre pidiendo más. Pero cuando aprecias aquello que tienes, cuando alabas cada momento, cuando aprecias la perfección, vas a crear más perfección.

Es así. Y esto es para aprender y cambiar, y ver que cuando nos enfocamos en lo que nos falta, vamos a crear desde ese lugar de carencia donde no estamos apreciando en realidad, pues la carga más fuerte está en lo que faltará, o lo que no está. ¿Te has dado cuenta cómo, más allá de lo que tengamos en el banco o en el bolsillo, predomina una percepción interna que nos dice: “no hay suficiente”, “nunca habrá suficiente”, “tengo que cuidar lo que es mío”? Siempre ese pensamiento está activado por una protección, que es lo que está creando el que yo me sienta más pequeño, que me sienta menos, que lo que yo pueda hacer sea limitado.

Siempre tendemos a la acción de acaparar o guardar, con una carga, como protegiendo por si falta o para cuando falte, o para ahorrar si aumenta, y esa carga detrás de nuestra acción nos lleva a crear menos, y deberíamos tomar conciencia de ese aspecto que tiende a enfocarse en la carencia y que no siempre tiene que ver con lo material. ¿Y qué es lo que viene con eso? Siempre le acompaña una queja, por ejemplo: “¡No es suficiente amor el que me das!” “¡No hay suficiente dinero, o no hay suficiente de alguna otra cosa que quieres!” “¡No hay suficiente belleza!” “¡No hay suficientes oportunidades!.  Esto es de nunca acabar. Si te quejas por lo que falta, eso crece, crece y crece.

Pero entonces, ¿qué sucede si uno aprecia? La energía cambia y va en la otra dirección, y entonces eso que aprecias será lo que crecerá. Y esta no es una idea, no es una afirmación: esto es un sentir, es un vibrar.

Siempre digo: “Aprecia a quienes trabajan o viven contigo, aprécialos, y de ese modo estarás eligiendo un comportamiento abundante en todo y con todos. Luego verás cómo te transformarás en eso justamente, porque inspirarás a los otros desde ese lugar de abundancia. Pero para eso, primero debemos transformarnos en esa abundancia”.

Entonces, observá tus acciones: ¿En qué te estás enfocando? ¿Te enfocas en apreciar? ¿Te enfocas en el vaso medio lleno, o te estás enfocando en aquello que está mal, en aquello que te falta, en el vaso medio vacío? Si estás haciendo eso, nunca nada será suficiente. Cuando te enfocas en la carencia, en lo que falta, el miedo es tan, pero tan grande, que nunca habrá suficiente, nunca nada llenará lo que falta.

Tendrías  que poder ver esto. Y lo mismo sucede con tus acciones: enfócalas hacia lugares que se abren para dar, y en consecuencia, son abundantes para recibir también. Por ejemplo: “¿Dónde puedo dar más, para así poder ser más yo?”

Te invito a intentar esto en lugar de estar protegiendo las limitaciones, pensando y actuando: “¡No, no puedo dar más, estoy exhausta! ¡Si doy más la gente no me valorará, se aprovecharán!” ¿Ves cómo aquí está hablando el miedo? Miedo a que te quiten, miedo a no ser valorada, miedo a no tener, miedo, miedo, miedo...

Cada uno de ustedes puede comenzar a transformar esto, cambiar su enfoque personal, eliminar los miedos que obstaculizan el fluir, pues ese fluir es naturalmente ilimitado. ¡El universo sólo quiere darte y siempre está trayendo todo hacia ti!

Ábrete a experimentarlo, te invito a explorar esto, esto nuevo que se llama verdaderamente recibir, y verás cómo siempre la abundancia estuvo a un sólo paso de la carencia.


Abrazo sonoro!


Cristina Rubio.
www.crisrubio.com.ar

jueves, 21 de noviembre de 2013

PALABRAS PARA ESTA ÉPOCA DE ACELERADOS CAMBIOS EN EL PROCESO HUMANO,


Cada momento de tu viaje está planificado para darte todas las oportunidades para trascender la oscuridad que creíste era tu camino y encontrar la luz. Cada experiencia es una lección para sanarse, para encontrar tu propio poder y re conectarte con la Fuente. Estás siempre donde se supone que debes estar, haciendo el trabajo que  has venido a hacer aquí y experimentando todos los aspectos de la oscuridad y la luz hasta que  llegues a tu centro espiritual. Éste es tu viaje, el cumplimiento de tu contrato y el reconocimiento de tu acuerdo con tu Yo Divino.

Los momentos en tu vida donde  luchas, sufres, experimentas caos y dramas,  los llamas accidentes, equivocaciones, errores de juicio y mala fortuna. Pero tu único error ocurrió cuando creíste estar desconectado de tu origen y desconectado de tu divinidad. Cada vez que te alejas de esta conexión experimentas el caos y el miedo. Cuando regresas a la corriente de amor divino  conoces la calma y la serenidad de conocer tu verdad. Con cada uno de estos movimientos  estás exactamente donde se supone que debes estar, moviéndote entre las energías de lo humano y lo divino, el amor y  el temor,  lo material y lo espiritual.

Has escogido este camino para aprender cada aspecto del miedo a fin de poder transmutarlo. Este viaje de lo espiritual a lo material y de regreso nuevamente, es el camino que lleva a la maestría. Para encontrar tu poder debes aprender cómo es estar sin él, tal como elegiste aprender sobre el amor dejando de recibirlo desde su fuente. Es el contrato que cada uno tiene
 con el Creador, para despertar cada uno de los aspectos de la propia humanidad hacia la luz.

Tu camino en la vida es un acuerdo entre vos y el Creador, un viaje de la luz a la oscuridad y de regreso a la luz. Con cada paso que das, estás donde se supone que debes estar, así como abras tu corazón y permitas la alineación con la luz que está dentro tuyo. No preguntes el por qué estás en un lugar determinado en tu vida. En lugar de eso, debes saber que estás donde se supone que debes estar y considerar que tu decisión para el siguiente paso en tu viaje es lo que necesitas para el crecimiento y la ascensión de tu alma.

Un abrazo de luz!

Cris.
 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Que historia te cuentas sobre tu vida




Que historia te cuentas sobre tu vida.

Un paciente solía venir a sesión a quejarse y culpar a todos y todo por lo mal que lo estaba pasando. Su sufrimiento era real y buscaba simpatía.
Como terapeuta mi intención era enseñarle que hay muchas formas de interpretar las cosas, y que hay que estar atentos a que historias nos contamos a nosotros mismos sobre la realidad.

Así que escuchaba su historia, y cuando terminaba le preguntaba "¿Y de qué otra forma podes mirar lo que te pasó?" Mi paciente me miraba perplejo, estaba convencido de que lo que me había contado era la única forma en que se podía interpretar lo ocurrido. Así que hacía silencio por unos minutos y luego me daba una interpretación diferente de lo que le había sucedido. Cuando terminaba su historia yo volvía a decirle "Bien. ¿Y de qué otra forma podés ver lo que pasó?". De esta forma su mente tenía que "estirarse".

Aprendió que uno puede volverse prisionero de su propia mente, de sus propios pensamientos. Es cuando olvidamos que tenemos el poder y la libertad de elegir que pensar, como interpretar una experiencia, cómo reaccionar.
   
El significado que le damos a las cosas que nos pasan determina la calidad de nuestra vida. Ya sea que interpretemos nuestras experiencias como agradables o estresantes, el significado que les asignamos influye en cómo vivimos el día a día, y cómo nos sentimos sobre nosotros mismos, los demás y el mundo que nos rodea.
Si queremos cultivar una actitud positiva, un sentido de bienestar y autoconfianza (confiar en uno mismo e incluso en los demás), hay que empezar por darle un significado más compasivo y pacífico a lo que nos sucede.

Por ejemplo, imaginate que quedaste en reunirte con alguien a determinada hora, pero esa persona no aparece. Tenés dos opciones sobre que significado le vas a dar a lo que pasó: podes sentirte indignado porque te han "dejado plantado",  y criticar el carácter de esa persona. O podes pensar que algo grave o algún contratiempo tiene que haberle pasado para faltar sin avisar.

Cuando empezamos a "darnos cuenta" y estamos más atentos a qué significado le damos a lo que nos sucede cada día, podemos llegar a impresionarnos por los mensajes que nos hemos estado diciendo durante todos estos años.

Cuesta lo mismo pensar que algo que sucedió es una catástrofe, o es una injusticia... o pensar que esta es una oportunidad para moverse en otra dirección y que siempre se puede salir adelante.
Pensar que "es una injusticia, una catástrofe" nos convierte en víctimas, le da a otro dominio sobre mi vida y cómo me siento. Pero cuando pienso que lo que pasó es una señal de que hay que cambiar, y que puedo salir adelante como tantas otras veces, entonces yo gobierno mi propia vida, porque puedo hacer que el futuro traiga experiencias nuevas.

Tenemos la libertad de decidir que hacer y cómo interpretamos nuestra vida, cambiar nuestras mentes y tomar nuevas y mejores decisiones. Es nuestra elección. Es tu elección.

Por eso, si has perdido un ser querido, o dinero, o has discutido con tu pareja, trata de darle a tus experiencias un sentimiento de amor y compasión. Mantén el sentido de dominio sobre tu vida, el sentido de autodirección. Recuerda que hay más de una forma de ver lo sucedido.
Esto te va a dar la habilidad de tomar lo que la vida te ponga delante y transformarlo en algo más.


"Sólo conozco una libertad, y esa es la de la mente" (A. de Saint-Exupery)

¿Cuántos de nosotros somos prisioneros de nuestros propios pensamientos y nuestras propias historias?

Un abrazo de luz!

4372-1849

viernes, 1 de noviembre de 2013



Para comenzar Noviembre!


Las siguientes sugerencias representan un plan paso a paso para intensificar tu receptividad al poder de la manifestación en tu vida. Si lo pones en práctica, no cabe la menor duda de que te sentirás digno de la bendición del espíritu divino que lo abarca todo.
* La palabra «inspiración» significa literalmente «estar infundido de espíritu», o en el espíritu, si se quiere.
* Practica hacer aquello que te guste, y procura que te guste lo que haces cada día. Si vas a hacer algo, concédete el beneficio de no quejarte y, en lugar de eso, muestra cariño por esa actividad. Tu lema aquí ha de ser: «Me gusta lo que hago, y hago lo que me gusta». Eso te sitúa «en el espíritu» y te proporciona literalmente el entusiasmo para ser un receptor digno de la gracia de Dios. La palabra entusiasmo procede de la raíz griega entheos, que significa, literalmente, «estar lleno de Dios».
* Haz todos los esfuerzos posibles por eliminar de tu vocabulario y de tu diálogo interior los hábitos internos de pesimismo, negatividad, juicio, quejas, murmuraciones, cinismo, resentimiento y crítica destructiva. Sustitúyelos con optimismo, amor, aceptación, amabilidad y paz como forma de procesar tu mundo y a las personas que hay en él.
* Al margen de lo mucho que te sientas tentado de retroceder hacia hábitos cínicos, recuerda que ésa es la energía que estás enviando al mundo, y que con ello transmites un mensaje que bloquea la energía que te devolverá lo que deseas. Si estás lleno de negatividad, te encuentras desequilibrado y tus resentimientos indican que no te sientes digno o preparado para aceptar la energía amorosa que deseas.
* Procura encontrar cada día un momento de tranquilidad para erradicar los sentimientos de indignidad. Ese tiempo de oración o meditación, o de experimentar simplemente el silencio, alimentará tu alma y eliminará finalmente todas las dudas que puedas abrigar acerca de no merecer el ser beneficiario de la abundancia del universo.
* Lee literatura espiritual y poesía, y escucha música clásica suave siempre que te sea posible. He descubierto que el simple hecho de leer la poesía de Walt Whitman, de Rabindranath Tagore o de Rumi, hace que todo se sitúe en una perspectiva más sagrada para mí.
* Leer las grandes enseñanzas de los maestros es como realizar una tarea espiritual en casa. Entre ellas se incluyen el Nuevo Testamento, Curso de milagros, la Torah, el Corán y el Bhagavad Gita. Estas grandes obras son una forma de estar en el espíritu (inspirado) y de disolver las dudas sobre si mereces o no materializar en tu vida aquello que deseas.
* Procura rodearte, en la medida de lo posible, de cosas bellas.
* Practica la amabilidad para contigo mismo y para con los demás, con toda la frecuencia que te sea posible.
* Abandona tu necesidad de tener razón y de ganar; en vez de eso, sé amable, y pronto conocerás la bendición de la paz interior. Recuerda que tu yo superior sólo desea paz. Al practicar la amabilidad, la paz aparece inmediatamente. Al estar en paz contigo mismo y con tu mundo, sabes que eres un digno receptor de todo lo que se cruza en tu camino. Empiezas a confiar entonces en la energía que aporta la realización de tus deseos.
* Sí te encuentras en un estado de confusión y, en consecuencia, te preocupa ganar o perder, te hallas a merced de tu propio ego, al que le encanta la confusión. Toda esa confusión interna hace que te cuestiones a ti mismo y tu valía en comparación con otros. Y eso trae consigo la duda acerca de si eres o no digno de recibir y manifestar.
* Ponte la meta de ser cada día amable con los demás, al menos una vez, y extiende ese mismo privilegio hacia ti mismo, tanto como te sea posible. Siempre tienes una alternativa acerca de cómo va a reaccionar tu espíritu. La alternativa de la culpabilidad, la preocupación, el temor o el juicio no es más que un pensamiento que se transfiere a tu fisiología. Cuando tu yo físico se ve desequilibrado por estas emociones, te sientes demasiado enfermo e infeliz como para pensar siquiera en participar en el acto de la co-creación de una vida bienaventurada. Te saboteas a ti mismo, y todo por la falta de voluntad para ser amable contigo mismo y con los demás.
* Empieza a considerar el universo como un lugar amistoso, antes que enemistoso. Sitúa en la categoría de «lecciones» todas las heridas de las fases anteriores de tu vida. Deja de verte condicionado por esas heridas y de convertirlas en un brazalete identificativo.
* Desvincúlate de la actitud de que este mundo es maligno, está lleno de gente mala, y empieza, hoy mismo, a buscar el bien en la gente con la que te encuentres. Recuerda que, por cada acto de maldad, hay millones de actos de amabilidad. Este universo funciona con la energía de la armonía y el equilibrio. Inspira para absorber esa energía y elimina de tu mente y tu corazón la idea de que eres una víctima. Toda vinculación con tus traumas crea una toxicidad celular en tu cuerpo y un envenenamiento espiritual de tu alma. Repítelo una y otra vez, hasta que quede bien grabado:
«Soy lo que soy, y soy digno de la abundancia que hay en el universo, y de todo lo que hay en él, incluido yo mismo».Te encuentras ahora en el camino de saber que eres merecedor de atraer y manifestar en tu mundo.Eres consciente de tu yo superior. Confías en ti mismo y en la sabiduría divina que te ha creado.Sabes que no estás separado de tu entorno, y que dentro de ti existe el poder para atraer.

Wayne Dyer
Abrazos de luz! Cris.
www.crisrubio.com.ar