jueves, 21 de noviembre de 2013

PALABRAS PARA ESTA ÉPOCA DE ACELERADOS CAMBIOS EN EL PROCESO HUMANO,


Cada momento de tu viaje está planificado para darte todas las oportunidades para trascender la oscuridad que creíste era tu camino y encontrar la luz. Cada experiencia es una lección para sanarse, para encontrar tu propio poder y re conectarte con la Fuente. Estás siempre donde se supone que debes estar, haciendo el trabajo que  has venido a hacer aquí y experimentando todos los aspectos de la oscuridad y la luz hasta que  llegues a tu centro espiritual. Éste es tu viaje, el cumplimiento de tu contrato y el reconocimiento de tu acuerdo con tu Yo Divino.

Los momentos en tu vida donde  luchas, sufres, experimentas caos y dramas,  los llamas accidentes, equivocaciones, errores de juicio y mala fortuna. Pero tu único error ocurrió cuando creíste estar desconectado de tu origen y desconectado de tu divinidad. Cada vez que te alejas de esta conexión experimentas el caos y el miedo. Cuando regresas a la corriente de amor divino  conoces la calma y la serenidad de conocer tu verdad. Con cada uno de estos movimientos  estás exactamente donde se supone que debes estar, moviéndote entre las energías de lo humano y lo divino, el amor y  el temor,  lo material y lo espiritual.

Has escogido este camino para aprender cada aspecto del miedo a fin de poder transmutarlo. Este viaje de lo espiritual a lo material y de regreso nuevamente, es el camino que lleva a la maestría. Para encontrar tu poder debes aprender cómo es estar sin él, tal como elegiste aprender sobre el amor dejando de recibirlo desde su fuente. Es el contrato que cada uno tiene
 con el Creador, para despertar cada uno de los aspectos de la propia humanidad hacia la luz.

Tu camino en la vida es un acuerdo entre vos y el Creador, un viaje de la luz a la oscuridad y de regreso a la luz. Con cada paso que das, estás donde se supone que debes estar, así como abras tu corazón y permitas la alineación con la luz que está dentro tuyo. No preguntes el por qué estás en un lugar determinado en tu vida. En lugar de eso, debes saber que estás donde se supone que debes estar y considerar que tu decisión para el siguiente paso en tu viaje es lo que necesitas para el crecimiento y la ascensión de tu alma.

Un abrazo de luz!

Cris.
 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Que historia te cuentas sobre tu vida




Que historia te cuentas sobre tu vida.

Un paciente solía venir a sesión a quejarse y culpar a todos y todo por lo mal que lo estaba pasando. Su sufrimiento era real y buscaba simpatía.
Como terapeuta mi intención era enseñarle que hay muchas formas de interpretar las cosas, y que hay que estar atentos a que historias nos contamos a nosotros mismos sobre la realidad.

Así que escuchaba su historia, y cuando terminaba le preguntaba "¿Y de qué otra forma podes mirar lo que te pasó?" Mi paciente me miraba perplejo, estaba convencido de que lo que me había contado era la única forma en que se podía interpretar lo ocurrido. Así que hacía silencio por unos minutos y luego me daba una interpretación diferente de lo que le había sucedido. Cuando terminaba su historia yo volvía a decirle "Bien. ¿Y de qué otra forma podés ver lo que pasó?". De esta forma su mente tenía que "estirarse".

Aprendió que uno puede volverse prisionero de su propia mente, de sus propios pensamientos. Es cuando olvidamos que tenemos el poder y la libertad de elegir que pensar, como interpretar una experiencia, cómo reaccionar.
   
El significado que le damos a las cosas que nos pasan determina la calidad de nuestra vida. Ya sea que interpretemos nuestras experiencias como agradables o estresantes, el significado que les asignamos influye en cómo vivimos el día a día, y cómo nos sentimos sobre nosotros mismos, los demás y el mundo que nos rodea.
Si queremos cultivar una actitud positiva, un sentido de bienestar y autoconfianza (confiar en uno mismo e incluso en los demás), hay que empezar por darle un significado más compasivo y pacífico a lo que nos sucede.

Por ejemplo, imaginate que quedaste en reunirte con alguien a determinada hora, pero esa persona no aparece. Tenés dos opciones sobre que significado le vas a dar a lo que pasó: podes sentirte indignado porque te han "dejado plantado",  y criticar el carácter de esa persona. O podes pensar que algo grave o algún contratiempo tiene que haberle pasado para faltar sin avisar.

Cuando empezamos a "darnos cuenta" y estamos más atentos a qué significado le damos a lo que nos sucede cada día, podemos llegar a impresionarnos por los mensajes que nos hemos estado diciendo durante todos estos años.

Cuesta lo mismo pensar que algo que sucedió es una catástrofe, o es una injusticia... o pensar que esta es una oportunidad para moverse en otra dirección y que siempre se puede salir adelante.
Pensar que "es una injusticia, una catástrofe" nos convierte en víctimas, le da a otro dominio sobre mi vida y cómo me siento. Pero cuando pienso que lo que pasó es una señal de que hay que cambiar, y que puedo salir adelante como tantas otras veces, entonces yo gobierno mi propia vida, porque puedo hacer que el futuro traiga experiencias nuevas.

Tenemos la libertad de decidir que hacer y cómo interpretamos nuestra vida, cambiar nuestras mentes y tomar nuevas y mejores decisiones. Es nuestra elección. Es tu elección.

Por eso, si has perdido un ser querido, o dinero, o has discutido con tu pareja, trata de darle a tus experiencias un sentimiento de amor y compasión. Mantén el sentido de dominio sobre tu vida, el sentido de autodirección. Recuerda que hay más de una forma de ver lo sucedido.
Esto te va a dar la habilidad de tomar lo que la vida te ponga delante y transformarlo en algo más.


"Sólo conozco una libertad, y esa es la de la mente" (A. de Saint-Exupery)

¿Cuántos de nosotros somos prisioneros de nuestros propios pensamientos y nuestras propias historias?

Un abrazo de luz!

4372-1849

viernes, 1 de noviembre de 2013



Para comenzar Noviembre!


Las siguientes sugerencias representan un plan paso a paso para intensificar tu receptividad al poder de la manifestación en tu vida. Si lo pones en práctica, no cabe la menor duda de que te sentirás digno de la bendición del espíritu divino que lo abarca todo.
* La palabra «inspiración» significa literalmente «estar infundido de espíritu», o en el espíritu, si se quiere.
* Practica hacer aquello que te guste, y procura que te guste lo que haces cada día. Si vas a hacer algo, concédete el beneficio de no quejarte y, en lugar de eso, muestra cariño por esa actividad. Tu lema aquí ha de ser: «Me gusta lo que hago, y hago lo que me gusta». Eso te sitúa «en el espíritu» y te proporciona literalmente el entusiasmo para ser un receptor digno de la gracia de Dios. La palabra entusiasmo procede de la raíz griega entheos, que significa, literalmente, «estar lleno de Dios».
* Haz todos los esfuerzos posibles por eliminar de tu vocabulario y de tu diálogo interior los hábitos internos de pesimismo, negatividad, juicio, quejas, murmuraciones, cinismo, resentimiento y crítica destructiva. Sustitúyelos con optimismo, amor, aceptación, amabilidad y paz como forma de procesar tu mundo y a las personas que hay en él.
* Al margen de lo mucho que te sientas tentado de retroceder hacia hábitos cínicos, recuerda que ésa es la energía que estás enviando al mundo, y que con ello transmites un mensaje que bloquea la energía que te devolverá lo que deseas. Si estás lleno de negatividad, te encuentras desequilibrado y tus resentimientos indican que no te sientes digno o preparado para aceptar la energía amorosa que deseas.
* Procura encontrar cada día un momento de tranquilidad para erradicar los sentimientos de indignidad. Ese tiempo de oración o meditación, o de experimentar simplemente el silencio, alimentará tu alma y eliminará finalmente todas las dudas que puedas abrigar acerca de no merecer el ser beneficiario de la abundancia del universo.
* Lee literatura espiritual y poesía, y escucha música clásica suave siempre que te sea posible. He descubierto que el simple hecho de leer la poesía de Walt Whitman, de Rabindranath Tagore o de Rumi, hace que todo se sitúe en una perspectiva más sagrada para mí.
* Leer las grandes enseñanzas de los maestros es como realizar una tarea espiritual en casa. Entre ellas se incluyen el Nuevo Testamento, Curso de milagros, la Torah, el Corán y el Bhagavad Gita. Estas grandes obras son una forma de estar en el espíritu (inspirado) y de disolver las dudas sobre si mereces o no materializar en tu vida aquello que deseas.
* Procura rodearte, en la medida de lo posible, de cosas bellas.
* Practica la amabilidad para contigo mismo y para con los demás, con toda la frecuencia que te sea posible.
* Abandona tu necesidad de tener razón y de ganar; en vez de eso, sé amable, y pronto conocerás la bendición de la paz interior. Recuerda que tu yo superior sólo desea paz. Al practicar la amabilidad, la paz aparece inmediatamente. Al estar en paz contigo mismo y con tu mundo, sabes que eres un digno receptor de todo lo que se cruza en tu camino. Empiezas a confiar entonces en la energía que aporta la realización de tus deseos.
* Sí te encuentras en un estado de confusión y, en consecuencia, te preocupa ganar o perder, te hallas a merced de tu propio ego, al que le encanta la confusión. Toda esa confusión interna hace que te cuestiones a ti mismo y tu valía en comparación con otros. Y eso trae consigo la duda acerca de si eres o no digno de recibir y manifestar.
* Ponte la meta de ser cada día amable con los demás, al menos una vez, y extiende ese mismo privilegio hacia ti mismo, tanto como te sea posible. Siempre tienes una alternativa acerca de cómo va a reaccionar tu espíritu. La alternativa de la culpabilidad, la preocupación, el temor o el juicio no es más que un pensamiento que se transfiere a tu fisiología. Cuando tu yo físico se ve desequilibrado por estas emociones, te sientes demasiado enfermo e infeliz como para pensar siquiera en participar en el acto de la co-creación de una vida bienaventurada. Te saboteas a ti mismo, y todo por la falta de voluntad para ser amable contigo mismo y con los demás.
* Empieza a considerar el universo como un lugar amistoso, antes que enemistoso. Sitúa en la categoría de «lecciones» todas las heridas de las fases anteriores de tu vida. Deja de verte condicionado por esas heridas y de convertirlas en un brazalete identificativo.
* Desvincúlate de la actitud de que este mundo es maligno, está lleno de gente mala, y empieza, hoy mismo, a buscar el bien en la gente con la que te encuentres. Recuerda que, por cada acto de maldad, hay millones de actos de amabilidad. Este universo funciona con la energía de la armonía y el equilibrio. Inspira para absorber esa energía y elimina de tu mente y tu corazón la idea de que eres una víctima. Toda vinculación con tus traumas crea una toxicidad celular en tu cuerpo y un envenenamiento espiritual de tu alma. Repítelo una y otra vez, hasta que quede bien grabado:
«Soy lo que soy, y soy digno de la abundancia que hay en el universo, y de todo lo que hay en él, incluido yo mismo».Te encuentras ahora en el camino de saber que eres merecedor de atraer y manifestar en tu mundo.Eres consciente de tu yo superior. Confías en ti mismo y en la sabiduría divina que te ha creado.Sabes que no estás separado de tu entorno, y que dentro de ti existe el poder para atraer.

Wayne Dyer
Abrazos de luz! Cris.
www.crisrubio.com.ar